lunes, 3 de octubre de 2011

ESTE MICRO... TIENE UN FIN QUE NO LO ES

Este micro llegó en las últimas horas de septiembre y para que no fuese una nueva dimensión de ese destino cruzado que se advierte en su título, hemos considerado justo que nos acompañe a pesar de que el calendario se empeñe en señalar octubre. Puedes encontrar más vuelos (sin motor) en el blog que lleva su nombre: Lola Sanabria.

INTERRUPTUS
¡Ah, La Dolce Vita!. Me vendí, cual prostituta barriobajera, por cuatro euros, sirviendo fritangas en un bar de mala muerte. Y cuando junté suficiente, me abrí enterita a la Roma de Fellini, a La Fontana di Trevi donde iba a zambullirme cual Anita Ekberg. En el avión, le puse ojitos a un tío con cara de Marcello. Calentamiento en los toilettes y revolcón con el farsante, en un hotelucho cercano al aeropuerto. De Albacete y ladronzuelo. Volví con una mano detrás y otra delante. Dicen que La Fontana es menos fuente de lo que parece. Habrá que comprobarlo algún día.

4 comentarios:

  1. Gracias, Montse, pero ¡ah, Roma, qué ganas de volver!

    Tres besos, tres.

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  2. Eres buena, Lola, hasta para contar esta decepción.

    Besitos

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  3. Gracias, Elysa, tú sí que eres buena.

    Besos volados.

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